miércoles 14 de marzo de 2012

Clean Is Good

Señor, yo no merezco ni dirigirle la palabra. Usted que nació hace casi un siglo en un país problemático,cuya mayor crisis acontecía apenas un año atrás. Una nación oprimida, de esperanzas perdidas que veneraba a héroes malvados, villanos y traficantes, en resumen, falsos dioses de bourbon. Sin duda, su infancia tuvo un contexto que le ayudó a ser la imagen de El Hombre: un rudo vaquero sin escrúpulos con mirada de acero y sangre helada. Usted llegó a ser amo y señor del western y con ello un sex symbol universal. Ya desde entonces, amante del planeta y embajador del equilibrio entre cuerpo y espíritu.

Usted, señor, con más de 50 años de arduo trabajo, de esfuerzo y visión ha logrado estabilidad, y con ello, la mejor herramienta para dar forma a sus sueños: libertad.

Usted nos enseña a ser guerreros, a elegir lo correcto, a enfrentarnos a nuestros miedos, a competir con nosotros mismos, a pelear y dar la cara, a no desistir de nuestros ideales. Nos recuerda que somos una misma especie, y sobretodo, que aún hay amor por el cual darlo todo.

Tan sólo hace falta ver Million Dollar Baby, cuya moraleja es la confianza y el valor. Revivir la fe que no creías que regresaría. Por un lado pelear por tus sueños, llegar a tus metas a través de la perseverancia; por el otro, pelear contigo mismo para lograr que el amor renazca, luchar para sentirse vivo. Y por último aprender a decir adiós: “Mo cuishle means my darling. My blood”.


Nos ha enseñado a vernos en el espejo del enemigo y descubrir que estamos reflejados ahí, desnudos y temerosos. Somos nosotros en el cuerpo de un extranjero. Usted nos regala historias que nos obligan a sobrevivir, por amor a la vida, a la familia y a la patria, pero no la que conocemos, sino a la que tenemos en el alma. Letters from Iwo Jima y Flags of Our Fathers son los ventrículos de un mismo corazón.

Changeling es fortaleza, lucha, y esperanza. Hizo de una actriz de medianos méritos una verdadera intérprete. Una actuación que retrata la época corrosiva en la que usted nació, un bello viaje a la estética del pasado con una temática que, por desgracia, no ha pasado de moda. Conmovedora, estoica y llena de fe. Otro soneto de amor, amor que duele.


Lo más importante es que, usted nos dice que siempre podemos volver a amar. Nunca estamos totalmente muertos por dentro. Para recordárnoslo, usted hizo una historia de amor incondicional de un ser humano a la humanidad. Gran Torino es historia de sacrificio, agradecimiento, defensa y sufrimiento “You got your whole life ahead of you, but for me, I finish things”. Pero también del más infinito amor.


Invictus nos obliga a trabajar en equipo conociendo la gloria de un equipo que lo puede hacer todo a partir de la confianza. Es difícil ver el retrato de Madiba en una película deportiva, pues todos sabemos lo importante que es Nelson Mandela para la humanidad, pero usted nos mostró lo importante que era la humanidad para Nelson Mandela. Aprendemos que todos tenemos a alguien que no queremos defraudar. Todos somos invictus.

A pesar de ser su trabajo más subvalorado Here After, es una loca historia de casualidades y destino, tres historias que se rigen por la teoría de los 6 grados de separación. Conmovedora para los menos conocedores y con ligeros coqueteos a sus grandes trabajos, esta película es sobre interiorización, soledad y contrastes. Como de costumbre hay mucha esperanza, esta vez interpretada a través de una fragilísima criatura. Y poseedora de una moraleja aplastante “A life that's all about death is no life at all”.


J. Edgar, su último trabajo a la fecha es una danza de perfectas imágenes. Una simple crónica de uno de los hombres más importantes para los Estados Unidos, un guiño a su vida personal, fuera de dramas, pero rindiendo un claro tributo a la lealtad. La técnica ya es infalible, la narrativa una delicia. No es una historia apasionante, pero le da al clavo a la esencia del Norteamericano. “Do I kill everything that I love?

Estos trabajos como director lo hacen un artista enorme por su técnica pulida, encuadres perfectos, lenguaje preciso, sin rodeos. Sin embargo, el realismo de sus personajes principales se roban nuestros suspiros, lágrimas y risas. Usted es generoso con sus historias y protagonistas, pero también cruel. Regala vida y felicidad como un dios benevolente, pero como una parca también los despoja. No se excede con los dramas secundarios mezclando emociones ajenas. La empatía es una sinfonía que usted interpreta a la perfección. No tiene miedo de terminar sus historias de manera fría y tajante. Nothing wrong with shooting...as long as the right people get shot.


Usted pasará a la historia sin duda, y si usted leyera esto, estoy segura de que me contestaría con una de sus frases célebres más un ligero cambio. It's not about you me. It's about them”.- Clint Eastwood.



sábado 14 de enero de 2012

Noticias WannaFlock - 12 de enero, 2012

Y así, de repente el pasado regresa a ti en forma de presente y te dice: ¿Por qué no sigues haciendo esto?
Y vuelves a recordar que las pasiones muertas también reviven.

Escúchenme en el podcast de WannaFlock

Noticias WannaFlock - 12 de enero, 2012

lunes 19 de diciembre de 2011

Maldiciones anuales

Pocos años me han causado ese sentimiento de querer que se acaben cuanto antes. Y aunque he tenido peores años (como el 2007), este ha sido un año bastante estático, no tomé cursos que me motivaran, no encontré el trabajo ideal, no tuve un amor inolvidable, no teatro, no cine, no casi nada. Por supuesto no todo es malo, pero no se compara a la dulce sinfonía que fue el 2009, o lo enriquecedor del 2010.

Un año que quieres que termine es como un año que no viviste. Un lapso de tu vida que no tuvo sorpresas. Tengo dos opciones, la primera es ser optimista y creer que me encuentro en lo más bajo de la rueda de la fortuna y pensar que pronto subiré hasta la cima; o puedo ser pesimista y creer que la cumbre de mi vida ya pasó y todo lo que vendrá será una caída inminente.

Quizá debería permanecer neutral, dejarme sorprender... hay que deja que el viento nos haga parte de su danza y que nos lleve a donde quiera.

domingo 9 de octubre de 2011

Mi libro de las ilusiones


Acabo de leer un libro maravilloso.

Los últimos días... y con últimos días me refiero a los últimos 120 que han pasado, no he tenido una buena racha de ánimo, yo que siempre he sido positiva y trato de verle el lado bueno a las cosas, pero la frustración el desánimo y las circunstancias me han impedido vivir con el ánimo arriba estos últimos días, y con estos últimos días me refiero a los últimos 120.

Hay cosas, sin embargo, que han valido mucho, una de ellas es el Libro de las ilusiones, cuyo creador, Paul Auster, ha tenido la delicadeza de compartirlo con el mundo.

Este libro comienza enganchándonos a la desgraciada vida de un hombre, que por azares del destino conoce el alivio investigando sobre un actor del cine mudo, del cual también terminamos conociendo su historia. No vale la pena que lo reseñe si hay tantas palabras en la red que hablan de él. Pero fuera de que yo ame la temática el cine mudo es un gran libro.

Lo que vale la pena es que les hable de cómo cada letra se funde con otras para hacer párrafos perfectos, haciendo una historia implacable, con giros vertiginosos y un final absoluto y cerrado que culmina con la historia del artista de cine mudo, con la historia de una "subprotagonista" y la historia de nuestro personaje principal. Auster logra escribir una novela con maestría, limpieza y no sólo eso, sino que nos involucra como espectadores en un final que crea un eco, una historia que será difícil superar en la realidad y en la ficción.

El libro de las ilusiones es un gran libro que logró que me diera un respiro cada vez que abría sus páginas, lamentablemente no duró mucho, pero valió cada segundo. Sin duda, gracias a él no me aventé de un barranco estas semanas difíciles. Se los recomiendo ampliamente.

¿No es hermoso cuando un libro o una película logran desterrarnos efímeramente de lo que tanto nos hace daño?

Gracias Paul Auster, gracias Hector Mann.



viernes 16 de septiembre de 2011

Ni Fox ni Jackman


Volviendo a las cosas buenas de la vida y dejando a un lado el amargo sabor de esas otras cosas que hacen que la vida se vea opaca, hoy platicaremos sobre los roomates.

Y es que es tan difícil encontrar a una persona que no sólo te ayude a pagar la renta si no que también puedas convivir con ella, tolerar sus malos hábitos y hasta considerarla como un familiar, pero un buen familiar, no como esos que no te invitan a sus fiestas o que sólo te piden dinero y no los vuelves a ver en tu vida... a menos que necesiten dinero y así, ad nauseam.

La lista con las personas que podrías vivir son:

1. Padres: al final de cuentas eso no se considera como vivir con roomies, más bien es la prueba irrefutable de que sigues siendo un mantenido y que no has podido salir de tu casa, por lo tanto no hay que considerar esta opción.

2. Desconocidos: aunque unas historias terminan bien, la mayoría es un tortuoso descubrimiento de hábitos diferentes que al final hacen que tú y el otro se vuelvan locos y terminen matándose mutuamente, o sólo alguien termine matándote porque era un asesino serial. Tampoco se escucha como una opción definitiva.

3. Coworkers: puede ser una combinación genial, pero siempre está la desventaja de que además de pasar 8 horas con ellos, también pasas las otras horas que restan con ellos, claro que siempre podrán cubrirte diciendo que no fuiste al trabajo por que estás enfermo (y no crudo) y no se les escapará ningún chisme oficinil, por lo que esta puede ser una atractiva opción

4. Amigos: Los amigos son la familia que escogemos, vivir con amigos nos remonta a la más famosa serie de los 90's: Friends, y como todo mundo quisiera vivir en ella, con una buena combinación de caracteres esta puede ser la opción ganadora.

5. Pareja: Si se llevan bien y piensan formalizar, es la mejor manera de saber si son el uno para el otro, por lo que es muy recomendable mientras la relación funcione, si no, ahí vendrán los problemas que podrían ser apocalípticos y terribles porque un contrato por un año, o más, los mantendrá unidos.

Hay muchas combinaciones entre estas opciones (salvo la 1 y la 5, en ese caso, muchachos, están cometiendo incesto y eso no estará bien visto por... el 99.9 % de la población). Lo importante es vivir con alguien a quien respetes y sobretodo con alguien con quien lleves bien, y no hay que ilusionarse porque raramente tendremos como compañero de vivienda a Hugh Jackman o a Megan Fox.

Vivir con otros es difícil, la convivencia es un juego horrible de negociación y muchas veces saldrás perdiendo, pero no hay que desaprovechar la experiencia de habitar con personas que no sean tu familia consanguinea, si hay problemas hay que hablarlos y si no a disfrutar.



Queridos lectores, ustedes ¿con quien han vivido y no se han arrepentido?