sábado, 14 de enero de 2012

Noticias WannaFlock - 12 de enero, 2012

Y así, de repente el pasado regresa a ti en forma de presente y te dice: ¿Por qué no sigues haciendo esto?
Y vuelves a recordar que las pasiones muertas también reviven.

Escúchenme en el podcast de WannaFlock

Noticias WannaFlock - 12 de enero, 2012

lunes, 19 de diciembre de 2011

Maldiciones anuales

Pocos años me han causado ese sentimiento de querer que se acaben cuanto antes. Y aunque he tenido peores años (como el 2007), este ha sido un año bastante estático, no tomé cursos que me motivaran, no encontré el trabajo ideal, no tuve un amor inolvidable, no teatro, no cine, no casi nada. Por supuesto no todo es malo, pero no se compara a la dulce sinfonía que fue el 2009, o lo enriquecedor del 2010.

Un año que quieres que termine es como un año que no viviste. Un lapso de tu vida que no tuvo sorpresas. Tengo dos opciones, la primera es ser optimista y creer que me encuentro en lo más bajo de la rueda de la fortuna y pensar que pronto subiré hasta la cima; o puedo ser pesimista y creer que la cumbre de mi vida ya pasó y todo lo que vendrá será una caída inminente.

Quizá debería permanecer neutral, dejarme sorprender... hay que deja que el viento nos haga parte de su danza y que nos lleve a donde quiera.

domingo, 9 de octubre de 2011

Mi libro de las ilusiones


Acabo de leer un libro maravilloso.

Los últimos días... y con últimos días me refiero a los últimos 120 que han pasado, no he tenido una buena racha de ánimo, yo que siempre he sido positiva y trato de verle el lado bueno a las cosas, pero la frustración el desánimo y las circunstancias me han impedido vivir con el ánimo arriba estos últimos días, y con estos últimos días me refiero a los últimos 120.

Hay cosas, sin embargo, que han valido mucho, una de ellas es el Libro de las ilusiones, cuyo creador, Paul Auster, ha tenido la delicadeza de compartirlo con el mundo.

Este libro comienza enganchándonos a la desgraciada vida de un hombre, que por azares del destino conoce el alivio investigando sobre un actor del cine mudo, del cual también terminamos conociendo su historia. No vale la pena que lo reseñe si hay tantas palabras en la red que hablan de él. Pero fuera de que yo ame la temática el cine mudo es un gran libro.

Lo que vale la pena es que les hable de cómo cada letra se funde con otras para hacer párrafos perfectos, haciendo una historia implacable, con giros vertiginosos y un final absoluto y cerrado que culmina con la historia del artista de cine mudo, con la historia de una "subprotagonista" y la historia de nuestro personaje principal. Auster logra escribir una novela con maestría, limpieza y no sólo eso, sino que nos involucra como espectadores en un final que crea un eco, una historia que será difícil superar en la realidad y en la ficción.

El libro de las ilusiones es un gran libro que logró que me diera un respiro cada vez que abría sus páginas, lamentablemente no duró mucho, pero valió cada segundo. Sin duda, gracias a él no me aventé de un barranco estas semanas difíciles. Se los recomiendo ampliamente.

¿No es hermoso cuando un libro o una película logran desterrarnos efímeramente de lo que tanto nos hace daño?

Gracias Paul Auster, gracias Hector Mann.



viernes, 16 de septiembre de 2011

Ni Fox ni Jackman


Volviendo a las cosas buenas de la vida y dejando a un lado el amargo sabor de esas otras cosas que hacen que la vida se vea opaca, hoy platicaremos sobre los roomates.

Y es que es tan difícil encontrar a una persona que no sólo te ayude a pagar la renta si no que también puedas convivir con ella, tolerar sus malos hábitos y hasta considerarla como un familiar, pero un buen familiar, no como esos que no te invitan a sus fiestas o que sólo te piden dinero y no los vuelves a ver en tu vida... a menos que necesiten dinero y así, ad nauseam.

La lista con las personas que podrías vivir son:

1. Padres: al final de cuentas eso no se considera como vivir con roomies, más bien es la prueba irrefutable de que sigues siendo un mantenido y que no has podido salir de tu casa, por lo tanto no hay que considerar esta opción.

2. Desconocidos: aunque unas historias terminan bien, la mayoría es un tortuoso descubrimiento de hábitos diferentes que al final hacen que tú y el otro se vuelvan locos y terminen matándose mutuamente, o sólo alguien termine matándote porque era un asesino serial. Tampoco se escucha como una opción definitiva.

3. Coworkers: puede ser una combinación genial, pero siempre está la desventaja de que además de pasar 8 horas con ellos, también pasas las otras horas que restan con ellos, claro que siempre podrán cubrirte diciendo que no fuiste al trabajo por que estás enfermo (y no crudo) y no se les escapará ningún chisme oficinil, por lo que esta puede ser una atractiva opción

4. Amigos: Los amigos son la familia que escogemos, vivir con amigos nos remonta a la más famosa serie de los 90's: Friends, y como todo mundo quisiera vivir en ella, con una buena combinación de caracteres esta puede ser la opción ganadora.

5. Pareja: Si se llevan bien y piensan formalizar, es la mejor manera de saber si son el uno para el otro, por lo que es muy recomendable mientras la relación funcione, si no, ahí vendrán los problemas que podrían ser apocalípticos y terribles porque un contrato por un año, o más, los mantendrá unidos.

Hay muchas combinaciones entre estas opciones (salvo la 1 y la 5, en ese caso, muchachos, están cometiendo incesto y eso no estará bien visto por... el 99.9 % de la población). Lo importante es vivir con alguien a quien respetes y sobretodo con alguien con quien lleves bien, y no hay que ilusionarse porque raramente tendremos como compañero de vivienda a Hugh Jackman o a Megan Fox.

Vivir con otros es difícil, la convivencia es un juego horrible de negociación y muchas veces saldrás perdiendo, pero no hay que desaprovechar la experiencia de habitar con personas que no sean tu familia consanguinea, si hay problemas hay que hablarlos y si no a disfrutar.



Queridos lectores, ustedes ¿con quien han vivido y no se han arrepentido?





sábado, 27 de agosto de 2011

Pedrito y el lobo 2011.


Este mes... no, más bien estos 5 meses he sido víctima de "la cancelación", este bonito fenómeno de quedar con alguien y que aproximadamente te cancele a pocas horas de dicha reunión.

Yo soy una persona muy, MUY paciente, muy tolerante, y madre y media del buenaondismo y así. (También exagero con el uso de la conjunción "y") entonces la mayor parte de las veces no hay problema, total hago impro y siempre hay que tomarlo con aceptación. Pero cuando esta costumbre se torna, precisamente, una costumbre la cosa se friega y pierdes confianza y fe en la humanidad.

¿Han escuchado el cuento de Pedrito y el Lobo?, si no, se los resumo:

Érase una vez un infante que gritaba como histérico que ahí venía el lobo, obvio toda la gente se volvía loca, se encerraba y lloriqueaba en las esquinas de sus casas. Cuando Pedrito veía esto se moría de risa porque pues no, el lobo no iba y todo era un invento de Pedrito y su maliciosa mentecilla de terrorista menor. Y como era de esperarse, después de que el chamaco había asustado a media población, la comunidad dejó de creerle porque tampoco eran tan idiotas como para hacerle caso por siempre. Un día, chan chan chán, se aparece en el pueblo el lobo, y cuando Pedrito lo ve intenta advertir a toda la población; sin embargo, con la fama de mitómano que se había hecho el infeliz, nadie le creyó. El lobo se desayunó al niño y se almorzó al resto del poblado. Hubo charcos de sangre, gritos, miembros expuestos y fin.

La moraleja de la historia es: que si le dices a una chica que vas a salir con ella, la primera vez que le canceles no hay bronca, pero a las siguientes 4, se va a volver loca y va a querer asesinarte y dejar charcos de sangre, gritos, miembros expuestos y fin. Fin a toda posibilidad que tengas
con ella.

Pero bueno, tampoco es que me importe mucho, es más bien la onda del orgullo. Al final de cuentas yo vivo feliz.

Ustedes, queridos lectores, cumplan sus compromisos, tengan pantaloncitos y que no les de el síndrome del Pedrismo.