miércoles, 19 de junio de 2013

Crisis

Cuando eres mujer todo tiene más posibilidad ser una crisis. Desde las obviedades clicherosas de "¡se me rompió una uña!", hasta la falta de gasolina en el carro, no tener un gps, tener un año más, etc.

Acaban de comentarme en una foto de mi cumpleaños 27 (de hace aproximadamente 20 días) que parezco de 35. ¡De 35! WTF con la gente, dónde quedó eso de ser polite y medio fingir que los años no han pasado por la persona que los cumple.

Claro que me reí, y dije "Oh, una pequeña broma sobre mi edad" Sépase que la edad es de las pocas cosas que realmente me deprimen, no porque no haya vivido bien, ni nada, si no porque el tiempo que te queda para seguir viviendo bien se acorta, y comienzan las estupideces del organismo como el reloj biológico y esas cosas que te dicen que ya no eres joven y nunca lo serás de nuevo. El tiempo es el mejor recordatorio de que tu tránsito por la vida va llegando a su fin. Y nuestra especie lo festeja con globitos y pasteles.


En fin, después de que pensé que era una broma y contesté que mi corazón era tan joven y fuerte como el del Sr. Burns, remataron con un "Tu corazón quizá, pero los años no pasan en valde. Con todo respeto, claro".

¡Crisis absoluta y apocalíptica! Al diablo con las amistades, el amor, la vida y las salidas para festejar mi cumpleaños, al diablo con las fotos. Al-dia-blo-to-do.

Ya había pensado que esa sería la última vez que convocaba a toda la chaviza para festejar mi cumple. Ahora creo que es definitivo. En mi cumpleaños 28 tendré 10 personas con las que pueda pasar algo muy leve o algo muy hardcore, pero en confianza y procuraré que todos sean mayores que yo. ¡ARG!

Pues sí, la crisis de los 27 inicia bien.



domingo, 5 de mayo de 2013

Mayo es la punta del infinito

Este es el mes de mi nacimiento y mi primera muerte. El mes en donde renacen las amapolas, símbolo de la muerte, el infinito, la resurrección y la sangre. Mayo es amargo y dulce, un fénix que se hace cenizas, para volver a la vida el último día. Mayo me ha dolido mucho, pero también lo he amado como a nadie.

Esperen un mes de agonía y depresión. Y un corazón roto.

"Qué bonito es el amor,
qué bonito es divertirse,
ser un chico sano,
una caraja, un despiste.
Qué bonita es una flor,
qué bonito el arcoiris.

Si es que la vida es la hostia,
yo no se porque estoy triste.
¡Tanta pena!
Si la vida es tanta hostia,
porque me miro las venas,
y la sangre se me amontona.

Y luego miro pa'arriba,
para cargar la pistola,
matar dos monstruos de un tiro,
el primero es la agonía,
y el segundo es el vacío.
Donde me quedo tos' los días.

A veces, me fundiría con una nintendo,
y a veces me pasaría el día siempre en punto muerto.
Sólo cuando estamos a solas mi consola y yo,
sé lo que es olvidar.

Qué bonito es el amor,
qué bonito es divertirse,
ser un chico sano,
una caraja, un despiste.
Qué bonita es una flor,
qué bonito el arcoiris.

Si es que la vida es la hostia,
yo no se porque estoy triste.
¡Tanta pena!
Si la vida es tanta hostia,
porque me miro las venas,
y la sangre se me amontona.

Y luego miro pa'arriba,
para cargar la pistola,
matar dos monstruos de un tiro,
el primero es la agonía,
y el segundo es el vacío.
Donde me quedo tos' los días.

Siempre pues' mirar pa'arriba,
para cargar la pistola,
matar dos monstruos de un tiro,
el primero es la agonía,
y el segundo es el vacío.
Donde me quedo tos' los putos días.

Acabo, hace un minuto de intentar decirte,
que vivo, dentro de un juego y no temo a la muerte,
tengo más vidas que un gato y salto como un cabrón,
lo que me faltaba para poder olvidarte.

¡Qué bonito es el amor! 



domingo, 7 de abril de 2013

Rana Santa

"Que en la madrugada me vuelvo loco estas lindas noches de abril, porque en la luna se ven tus ojos, no me puedo volver a dormir. Me estás matando poquito a poco, Loopita dime que sí".

Así reza el tango, el tango que, más bien, es una canción bien mexicana con toques de Blue Grass. Creada por un defeño radicado en  Nueva York que, además de unos coquetísimos ojos pestañudos, tiene un talento enorme y la visión de mezclar el sonido típico de la canción ranchera con vals, con funk, con polka y decenas de melodías universales que le dan poder y alma a sus canciones.

Las letras a veces se sienten como si Agustín Lara corriera entre sus venas, como si se adueñara de sus manos y sus versos. "Si no estás, no puedo ver la luna si no estás" y así te va enamorando entre  sus canciones. 


A él, este talento humano que construye ilusiones con la delicadeza de su voz, cual pétalos acariciando tu piel hasta que se pone chinita y despiertas dentro de sus historias, viviendo sus personajes, moviéndote a su ritmo. Él se llama René Hubard, pero sus nuevos discos lo nombran como Rana Santacruz, el charro del siglo XXI, con pantalón de mariachi, camisas "de campo" y toda la cosa. 

Ni siquiera me acuerdo cómo lo encontré, pero seguro fue por accidente. Me obsesioné, busqué sus canciones y su pasado. "Qué importa que bebiera y que fuera un Don Juan, me cantaba al oído y me quería de verdad, y la luna, el sol y las estrellas lo pueden confirmar". Él es exvocalista de la banda de culto La Catrina, busqué esas canciones y me enamoré otra vez, así comprendí de dónde venía Chicavasco, su primer disco como Santacruz. 

En junio del año pasado vino a México, pero unos días antes me cantó las mañanitas por Twitter porque dije en facebook que iba a ir a su concierto en El Imperial, le dio Like, y publiqué en mi timeline lo que había pasado y que me sentía como colegiala, (al parecer él rastrea su nombre por keywords en esta red y me contestó), me contestó el 31 de mayo y le dije en 140 caracteres que era mi cumpleaños. Me cantó las mañanitas por Twitter... sí, y me enamoré de nuevo. Esto se lo recordé cuando, al final de su concierto, aquel junio lluvioso, me acerqué a tomarme una foto, a que me firmara su disco. Se acordó y me abrazó. Y me enamoré por cuarta vez. "Ay, ay, tus ojitos de maguey, me emborrachan más lindo, que el mezcal y el agua miel".


A partir de ese instante escucho sus canciones cada mañana, como un mantra, porque su voz me relaja, me hace sentir bien, prepararme con gusto, soñar con un México más lindo y querido. Rana trata de recordarnos, al menos para mí, lo bello de nuestro país, las costumbres que nos dan identidad, la fiesta, el pasado de oro, los ídolos del pueblo. Me siento orgullosa de ser mexicana.

Así, tan fácil te van cambiando la vida personas que ni conoces. Así, tan fácil, terminas un post. 
"La luz de tus ojos no quiere decirme adiós. No me preguntes a dónde voy, no lo podría decir".






                                                                            Cuando crezca quiero ser su musa.  

viernes, 29 de marzo de 2013

Es la bo'a

No los voy a sermonear, pero sí... poquito pues. Después de que salí de la Universidad se veía un hermoso panorama para los egresados, en pleno 2009 lo que se esperaría de una generación es que se desarrollara intelectual y vocacionalmente para hacer de su vida algo pleno, funcional y completamente desapegado a los clichés de principios de siglo.

Obvio no. Eso sólo está pasando para algunos. Los demás están haciendo justamente lo que no se esperaba de ellos, lo que, más bien, las grandes mentes no esperaban de ellos, pero lo que sus familias sí esperaban de ellos, no es que sus familias no sean grandes mentes pero... Voy a dejar este punto porque me siento en arenas movedizas.

El punto es que muchos se están casando, y no es que eso sea malo. No es que sea malo que jures ante un Dios, de dudosa existencia, que amarás a una persona que conociste, en el mejor de los casos, hace 5 años atrás y que tus ojos, tus hormonas, tu calentura y tu libertad estarán comprometidas a esa persona, por la misma cantidad de años y más, de la que tus piecitos han estado caminando en la tierra, o sea el resto de tu vida. ¡En qué cabeza plurineuronal cabe eso!

Si amas a alguien no necesitas casarte con la parafernalia religiosa que, para el mejor de los casos, te sale costando 200,000 pesos. Dinero que pudiste aprovechar para un paradisíaco viaje a Fiji, o para dar el enganche de una casa, o para la universidad de tus futuros vástagos. Un show donde el tiempo que pasas es con tus amigos, haciéndola de muertito, o recolectando billetes, o bailando el baile del biper y todo ese tiempo el hombre o mujer de tu vida está tan lejos de ti y visceversa que termina siendo  una celebración que es para todos, menos para ustedes.

Hoy me encontré en mi facebook con más fotos de bodas, a la mayoría de las parejas le doy 5 años, y no estoy siendo negativa, es que... cómo puedes saber que alguien es el amor de tu vida cuando apenas llevas un tercio de ella vivida, y de ese tercio la mita eras un escuincle con dientes de leche. Cómo procrear criaturitas y no pensar que en 10 años ya no vivirás con esas pequeñas cositas con tu sangre.

¿Me escucho amargadísima o idealista? Sólo creo que comprometerte en una ceremonia espiritual va más allá de comprar un vestido blanco y un liguero para la ocasión. Creo que un compromiso así, sólo puede existir cuando tienes la plena seguridad de que nadie será mejor que esa persona, no simplemente porque a los 30 ya no es una buena edad, o porque te clavaste, o porque se te va el tren. ¿Saben? Charles Chaplin (mi gran ídolo y ejemplo de humanidad) se casó 4 veces, también se dejaba llevar por sus hormonas, pero encontró al amor de su vida, su alma gemela, la mujer de sus sueños cuando tenía más de 50 años y ella contaba con apenas 18 y se casó, y vivió feliz, pero feliz bien, como en las historias de Disney.

Eso nos dice que no está mal casarse, lo malo es casarse con la persona equivocada con tanta convicción y que cuando estés a la mitad de tu vida llegue alguien a romper como un mar enfurecido lo que creíste,  que te des cuenta la pérdida de esfuerzos que fueron esos matrimonios, de los cuales habrá que rescatar lo bueno, pero seguramente las heridas seguirán doliendo. ¿Habrá que aventarse al vacío (con todo y cartera)?

No sé, ustedes síganse casando, síganse divorciando, total es su vida, su corazón roto, sus patadas de ahogado, sus amores de su vida en este momento, aunque mañana quién sabe.

Ahí va la parte azotada: La gran parte de mis crushes de toda la vida, (secundaria, prepa, universidad, vida) ya dieron el anillo. Pffff.

Allá va la parte buena: ¡Soy libre! Y ustedes, no, ¡zoquetes!


Cuando me case y me divorcie en el futuro tienen el derecho de restregarme este post, mientras tanto: I'm single, bitch!