domingo, 3 de abril de 2011

No puedes apresar al aire.


La canción que escucho dice lo siguiente:

"Qué bonito es el amor, qué bonito es divertirse ser un chico sano un caraja un despiste, qué bonita es una flor, qué bonito el arco-iris y es que la vida es la ostia yo no sé po
r qué estoy triste, tanta pena. Si la vida es tanta ostia por qué me miro las venas y la sangre se me amontona. Y luego miro pa'rriba para cargar la pistola, matar dos monstruos de un tiro: el primero es la agonía y el segundo es el vacío donde me quedo todos los días."

Y pues más o menos fue mi estado de ánimo del mes de Marzo a pesar de que amo ese mes con mucha intensidad porque siempre trae muchas cosas nuevas, como cumpleaños de gente querida, teatro e impro. La pura buena vida. Pero el trabajo era la cosa que lo arruinaba, demasiada presión a lo idiota, demasiada monotonía, demasiado estancamiento.

Por fortuna, ahora tengo otro trabajo. El panorama se aclara, se llena de acción, además hay impro, hay cine, amigos, teatro y un "guiño, guiño" por ahí que pueden hacer que este sea un año bello.

Empezaremos mayo con fuerza, y quedará en la piel la marca de estos 25 años, el símbolo de Demeter... quizá en el próximo post profundice en ello.

La moraleja de esta historia es que no pueden hacer prisionero al aire.


jueves, 27 de enero de 2011

Decía el principito


que el dolor es inevitable y el sufrimiento es opcional. El principito, sabía de la vida, o al menos fingía saberlo, y lo hacía bien. Yo nunca lo he leído pero esta frase se me antoja tan cierta que me conmueve. Todo lo que brilla está en nosotros, pero todo lo que provoca sombra también, y aunque a veces es necesario dar un paseo bajo las tinieblas, no hay que olvidar que la luz también viene del interior.

Tan difícil practicar. Tan fácil pensarlo.


Miren la pobre cara de duda del chamaco... tan filosófico él, cómo no creerle.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Caminos cruzados o del porqué no rifa ser geminiano en Navidad



Hace menos de una semana tenía el ánimo por los suelos, algo muy natural cuando los caminos de tu sendero se cruzan y las flechas que deberían indicarte el camino sólo te señalan a ti.

Hoy no tengo el ánimo bajo, aunque tampoco soy feliz, simplemente tengo la certeza de que por el momento tomaré una sola vereda, improvisaré un poco más, suspiraré cuando sea necesario, escucharé y aceptaré.

Necesito, indudablemente, más tiempo para mí, seguir acomodando, buscando, respondiendo, encontrando, pero por fortuna ya tengo la mente más clara, algo casi imposible en un geminiano. Esa explicación estaba en un post anterior que, por el momento, no verá la luz porque además de que estaba bien azotado, pues ya no refleja del todo mi estado de ánimo.

Y bueno, temo que esta vez no tengo post sobre lo horrible que es la navidad, o lo feo de los intercambios y demás reflexiones navideñas, pero tengo dos soluciones: una, pueden leer mis post decembrinos del pasado y convertirse en grinches; o dos, pueden ir a ver los cuentos antinavideños en la Capilla, en Coyoacan, para convertirse en grinches (ambos modelos pueden comerse a los niños).

Así que, mis queridos hombres y mujeres de bien qué bueno que ustedes no son geminianos y tienen esta remodelación mental de fin de año... cada año. Les deseo lo mejor y así.


Hay pocas fotos donde no aparezcan zorras si pones gemelos+navidad ¬¬


lunes, 6 de diciembre de 2010

Decisiones a mi

Acabo de leer como 2 años de mi vida en entradas de post. Sigo siendo bien divertida y buenaondita, sigo con mis dilemas existenciales y lo que es más importante sigo pseudotorturandome con cuestionamientos de fácil respuesta.

Y, pues bueno, sigo en encrucijadas y justo ahora, en el siempre encantador proceso de tomar decisiones (que por cierto, nunca escribo bien, ya saben, eso de mi problema con la s y la c). Esta vez no dejaré que todo fluya, más bien le haré una propuesta a la vida como la impro me ha enseñado a ver qué resultados tengo, si es o no un remate exitoso.

Queridos clientes frecuente de este su blog de confianza, ahora les tengo 2 tareas: atrévanse a tomar decisiones e imagínense que este post es el de noviembre.

martes, 5 de octubre de 2010

Distancia: silenciosa asesina


Es difícil saber lo mucho que extrañas a alguien hasta que lo ves alejarse y sientes que su abrazo no regresará en mucho tiempo, o nunca.

He concluido apresuradamente, más guiada por el sentimiento que por la razón, que lo que en realidad pesa no es el tiempo que dejas de ver a alguien, si no la distancia, porque la distancia es tangible. Alguien puede estar alejado de ti ya sea en otras dimensiones, quizá cruzando el océano, a kilómetros, incluso a metros, lo que importa es el espacio que los separa.

El tiempo, por supuesto, viene a potenciar el sentimiento de pérdida, pero es más fácil de controlar, puedes sortearlo con medios de comunicación al ver las letras que aparecen en tu pantalla, escuchar el sonido de su voz; pasar tiempo con alguien que no está cerca a pesar de que el contacto físico sea imposible y es esto último lo que mata poco a poco.
La extrema distancia no te permite ir al cine juntos, pasear bajo la lluvia, compartir helado, percibir la presencia de esa persona, su vida.
Algún día, tal vez, dejaremos de ser distantes y sentiremos el roce de las manos, el abrazo sincero y por fin el tacto hará lo suyo, en esta vida o en otra.