lunes, 17 de marzo de 2014

Para marzo con amor.

Justo el día que no quieres suicidarte, te cortas medio dedo con un cuchillo recién afilado. Eso es ironía.

El día que intentas pagar tu tarjeta de crédito, el cajero se la traga sin hacer ninguna transacción. Eso es mala suerte.

Cuando te decides a dejarte llevar por tus sentimientos, el idiota en cuestión regresa con su ex. Eso es crueldad.

Ese momento en que crees que logras acomodar tu cabello, en primer plano se ve una cana. Eso es poca madre.

Marzo, aún confío en que podamos reconciliarnos.

lunes, 3 de febrero de 2014

Caballo

Entra el año del caballo en la cultura oriental y por alguna razón los occidentales, que somos ateos pero muy supersticiosos, nos ponemos listoncitos rojos en las muñecas, compramos figuritas en forma de caballo y buscamos en internet cómo le irá a nuestro respectivo signo chino este año.

Los occidentales somos idiotas. Pero por convicción y gusto, porque otras culturas tienen mucha historia y grandes leyendas en las cuales creer. Los occidentales necesitamos reafirmarnos, rehacernos y reiniciar nuestras historias mundiales y personales cada vez que tenemos la oportunidad.

No sé si es porque nos gusta lo nuevo o porque no tenemos ni idea de qué hacer con nuestras vidas. Yo nunca sé que hacer con la mía. Ya llevamos todo un mes del 2014, se fue rápido y en mi caso no tengo gran idea de lo que hice.

Una amiga se fue a Barcelona y lleva ahí casi 4 semanas, apenas recuerdo cómo nos despedimos. El tiempo es traicionero, maldito y cruel. El tiempo es la mejor película de terror de nuestra época, como un gran camión que nos golpea, se da a la fuga y nos deja confundidos y sangrantes en el pavimento.

En estas épocas siempre me dejo de preocupar de las cosas. Me debato, como siempre, entre buscar hacer lo que me gusta o mejorar en lo que ya hago pero no me gusta por la facilidad de hacerlo, para crecer y para tener más dinero (y menos tiempo) para hacer lo que me gusta. Fracaso siempre porque al parecer me gusta la comodidad de no pensar en qué hacer, porque me desgasto y porque mi trabajo absorbente no me lo permite. La otra gran película de terror de nuestra época es la falta de tiempo.

Combinadas estas películas parecen más bien una comedia, pero a lo que me refiero va más o menos así: tenemos que hacernos tiempo para trabajar como esclavos/ godines/ burócratas para que cuando salgamos del trabajo no tengamos tiempo más que para recuperarnos e ir al otro día a nuestro trabajo. Tenemos tiempo, pero no para lo que deberíamos tener tiempo.

Dicen que el año del caballo es benéfico para los tigres como yo.

Estaremos preparados.

domingo, 22 de diciembre de 2013

2227

Ya casi no odio la Navidad. A la humanidad sí. Me he estado mentalizando para ver cuáles serían buenos propósitos para el año nuevo, yo no soy de propósitos y esas cosas, (les recuerdo que mi propósito de 2012 era aprender a bailar Thriller y el de 2013 aprenderme y cantar una canción en francés y lo logré), soy más de metas.

El 2014 está destinado al baile, quiero bailar mucho más que otros años, activar la mente y el cuerpo, dejar que las cosas fluyan y sentir el ritmo de la vida. Eso es lo único que quiero, improvisar con ritmo.

Pero no todo es color de rosa, hay cosas que están mordisqueando mis neuronas en estos momentos, como qué tanto dejar fluir las cosas, incluso si no te sientes cómoda con ello. En mi mente ronda si meterme o no en una relación que al parecer no le dan la suficiente importancia, si poner un alto, si seguir y olvidar las culpas. No es tan fácil dejarse llevar por la música si hay confusión de por medio, si no está clara la meta, si el objetivo no tiene un propósito. Si piensas demasiado.

Me queda claro que no es lo que busco en estos momentos, pero también que hay mucha química. Me siento como una villana de telenovela y además intento protegerme con mi personaje de bitch, ser fría y distante, pero también sé que si voy en serio debo olvidarme de este personaje y ser más la damita que soy.

¿Qué tanto dejar los prejuicios atrás, si se ve que no hay futuro? Que si, hay mucha compatibilidad, pero hay un desface social y generacional que nada más no conecta. Sentirse halagada no es suficiente para mí, como diría el gran Freddy: I want it all... ¿o I don't want it all?

De manera filosófica me pregunto: ¿Me dejo llevar como gorda en tobogán? ¿Cambio del #TeamAsaltaTumbas al #TeamAsaltaCunas? ¿O mejor a la ve_ga todo?



Y lo peor de todo es que no dejo de pensar en Scott Eastwood.


jueves, 14 de noviembre de 2013

Te decreto

En mi última clase de impro, mi profesora me dijo que mis personajes tenían como punto en común el cinismo. No me ofendí y tampoco me sorprendí, pues estamos partiendo de lo que somos y lo que sentimos para hacer improvisaciones. Sí, soy una cínica, una muy buena.

En una reflexión vespertina decidí que seré un poco más como mis personajes en algunos aspectos de la vida, quizá no pueda, porque al final de cuentas no soy tan así. Iniciaré dejando de lado mi mamonería habitual para ser un poco más coqueta y pasarla mejor. O no, porque ahora tengo un target nuevo.

Bueno, los que ya rechacé en un pasado ya están vetados, por aquello de los nuevos horizontes. Hoy me sentí liberada al saber que mi crush de crushes ya tenía una chica, de hecho aunque no pude vencer la curiosidad, pude poner un punto final. Me siento libre.

Bien lo dicen: "si es para mi bien todo se va a dar en armonía y de manera perfecta"


Ahora sólo me queda decretarte a ti.

viernes, 25 de octubre de 2013

De C a R

Todos tenemos pequeñas obsesiones, patrones obvios que ignoramos, pero que al analizarlos quedan muy claros. Cuando yo era más joven la mayoría de los chicos que me gustaban tenían la letra C en sus nombres, apellidos o hasta en los apodos que les ponía, creía que esa letra sería definitiva y me acompañaría por mucho tiempo, las mujeres amamos hacer esos juegos tontos de "es el destino", bueno, yo creía todo eso hasta ayer, cuando analicé el nombre de mi más reciente adquisición crusheril. Su nombre empieza con R.

Con R como mi relación más larga, la R de mi crush de crushes, R de mi English Crush, R de este señorito. Mi nuevo crush tiene las cosas que amo de mis crushes: es divertido, es inteligente y es rico, pero rico de verdad... nunca había tenido un crush rico, aunque siempre estoy diciendo estupideces de que me casaré con un millonario, o que lo que a mí me importa de las personas es el dinero.

La verdad es que no sé cómo manejarlo, imaginen que Maria Mercedes se casó con el tipito millonario, porque él además de ser un caballero que nunca encajó muy bien en su círculo, se enamoró de la sencilla, cálida e inocente jovencita, se besuquearon, se casaron... ¿y luego? Seguramente ella no lo llevó a conocer los arrabales de donde vino, ni le presentó a su mamá pepenadora (¿o es que esa era María la del barrio?), seguro la primera carta de amor venía llena de faltas de ortografía, seguro cuando la presentó con sus mejores amigos ella dijo algo como "ira que chulo tu vestido hija, ya me había dicho acá mis ojos que eras rete preciosa", seguro ni sabía usar una cuenta bancaria o combinar un vestido... ¡Qué se yo!, el punto es que Selena tiene una de sus canciones atascada de razón "Amor prohibido murmuran por las calles, porque somos de distintas sociedades".

Así me siento cuando veo a mi Cru$h, con sus fotitos en un crucero al sur de Francia mientras yo tengo unas fotos de la Feria de la Enchilada; cuando veo que tiene un diplomado/master/equis en París, y yo tuve que ahorrar un año para mi diplomado. Cuando a sus 27 está en un puesto gerencial y yo soy de los eslabones más bajos de la cadena laboral... a mis 27.

Ok, me estoy tirando al drama, no es que sea una fracasada en la vida, sólo que él es muy no fracasado en la vida. Ahí es cuando me retracto de todo lo que dije que haría cuando conociera a alguien rico ideal para asegurar mi futuro cual si tuviera un mecenas, ¡toing! Aunque es sencillo y un caballero y me molesta todo el tiempo, no me imagino yendo a cenas con persona famosa 1, persona famosa 2 o persona famosa 3, entre puras chicas guapísimas como supermodelos y sus padres todos empresarios bien acá... no me imagino las miradas cuando diga "bien acá". Och.

...Este post debió de llamarse Ashanty vuelve a los 16 años.



Todo sería más fácil si fuera un anciano. Damn!